Catarsis para un dolor: Crónicas del Homo Demens

Proclama una comunidad de creyentes,
con la fe de la racionalidad,
que antes del Big Bang estaba la NADA.
Con una maraña de textos y aparatos sagrados
siembran en las mentes de sus fieles el credo nebuloso
de las dimensiones del espacio y el tiempo.

Explica un grupo de eruditos,
con el método infalible de su dogma,
que el divino edificó todo a partir de la NADA.
Con las evidencias empíricas del cielo y el infierno,
palabra a palabra, inyectan en la cabeza de los borregos
el menjunje de la Santísima Trinidad.

¡Oh NADA que antes del origen siempre has estado,
revela tu esencia para poder explicarte o adorarte!

Sincelejo, jueves, 27 de octubre de 2016

¿Cuántos se necesitan?
Humanos comprometidos
con derrotar la barbarie.
El hombre monstruo para el hombre
transita por el camino inexorable
de su fracaso como especie,
vanagloriándose de su estúpida capacidad
de conectar a un botón
el inclemente fuego abrasador
del juicio final.
Todavía no se ha apagado
el lamento de Hiroshima,
no se ha silenciado
el alarido de Nagasaki
y el homo dements
sigue jugando a encender cerillas
en un volátil polvorín
con forma de esfera.
¿Cuántos se necesitan?
No sé, solo sé que se hace urgente
su presencia, luego podría ser tarde
falta poco para las doce.
¡El Armagedón está cerca!

Sincelejo, domingo, 23 de julio de 2017

Los Cuentos que Nos Controlan: Educación, Política, Cultura y Tecnología en la Vida Diaria

Sé todos los cuentos – Poema de León Felipe

El poema «SÉ TODOS LOS CUENTOS» de León Felipe nos invita a reflexionar sobre el impacto de las narrativas que hemos escuchado a lo largo de nuestra vida. Estas historias nos han formado, tanto a nivel personal como colectivo, pero también han moldeado nuestra percepción del mundo, de la educación, la política, la cultura, y hoy, inevitablemente, la tecnología. En este ensayo exploraremos cómo estos ámbitos están interconectados y la forma en que el poema nos empuja a cuestionarlos y reimaginarlos.

Educación: Más allá de los cuentos

El poema de León Felipe critica la educación tradicional, esa que muchas veces se basa en memorizar «cuentos» preestablecidos, sin permitir el desarrollo del pensamiento crítico. Este tipo de educación enseña a los estudiantes a aceptar verdades sin cuestionarlas, moldeando mentes obedientes en lugar de curiosas. En este sentido, el poeta nos llama a despertar, a mirar más allá de las lecciones repetidas y a no conformarnos con lo que nos dicen.

La máquina de la Escuela – Tonucci

El pensamiento crítico, en cambio, nos invita a no aceptar ciegamente los relatos que se nos presentan. Si en lugar de memorizar, comenzamos a cuestionar y analizar la información, estaremos más preparados para enfrentar los desafíos de la vida real. Hoy, más que nunca, necesitamos una educación que no sea un simple cuento, sino una herramienta para navegar el mundo con criterio.

Política: La manipulación de los relatos

La política es otro terreno donde los cuentos juegan un papel crucial. A menudo, los líderes políticos utilizan narrativas para controlar y manipular a la población, creando ilusiones de bienestar o miedo según sus intereses. El poema nos habla de cómo esos relatos pueden silenciar nuestras angustias, haciendo que aceptemos situaciones injustas o problemáticas sin darnos cuenta.

Caricatura de Pawel Kuczynski

León Felipe nos invita a despertar y a cuestionar las «verdades» que nos cuentan desde las esferas de poder. Los ciudadanos deben ser críticos con las historias oficiales y no dejarse llevar por las versiones simplificadas o manipuladas de la realidad. Solo cuando abrimos los ojos a lo que hay detrás de esos cuentos, podemos exigir cambios reales y justos en nuestras sociedades.

Cultura: Los cuentos que forjan nuestra identidad

La cultura es un medio poderoso para transmitir valores, creencias y miedos. Desde niños, somos educados en narrativas culturales que nos dicen cómo debemos comportarnos y qué debemos creer. Estos relatos conforman nuestra identidad y la memoria colectiva de nuestra sociedad.

Sin embargo, como menciona el poema, también pueden limitarnos si no los cuestionamos. Ser conscientes de los cuentos que nos cuentan es esencial para no convertirnos en prisioneros de nuestras propias narrativas culturales. La cultura debe evolucionar y no quedarse estancada en viejos relatos que perpetúan desigualdades o temores irracionales.

Tecnología: Los nuevos cuentos digitales

En la era digital, la tecnología ha añadido una nueva capa a esta reflexión. Hoy, vivimos rodeados de cuentos digitales: noticias, redes sociales, algoritmos y «realidades virtuales» que influyen en cómo percibimos el mundo. Las plataformas tecnológicas tienen un poder inmenso para moldear nuestra visión de la realidad, y muchas veces, lo hacen a través de narrativas diseñadas para captar nuestra atención y dirigirnos hacia ciertos comportamientos o creencias.

Caricatura de Pawel Kuczynski.

El pensamiento crítico que nos sugiere León Felipe es más necesario que nunca en este contexto tecnológico. Debemos ser conscientes de cómo los algoritmos deciden qué información nos llega y cómo las redes sociales pueden convertirse en una burbuja que refuerza nuestros prejuicios. La tecnología puede ser una herramienta para la liberación y el acceso a la información, pero también puede ser una prisión si no la utilizamos de manera consciente.

Conclusión: Un despertar necesario

León Felipe nos deja una lección clara: todos conocemos los cuentos, pero no debemos conformarnos con ellos. Es crucial cuestionar las historias que nos cuentan, ya sea en la educación, la política, la cultura o la tecnología. Solo así podremos construir un mundo más justo, libre y consciente, donde no seamos marionetas de narrativas impuestas, sino autores de nuestro propio destino.

El pensamiento crítico y el despertar social son claves en esta transformación, y la tecnología, bien utilizada, puede ser un aliado en este proceso. Pero todo empieza por dejar de ser prisioneros de los cuentos y atrevernos a escribir nuevas historias, basadas en la verdad, la justicia y la curiosidad.